El Teatro Gayarre acoge por partida quíntuple esta semana, entre el miércoles y el domingo, «Chavela», el espectáculo homenaje a la figura de la cantante Chavela Vargas. En ella, Rozalén asume su primer papel en la interpretación junto a Luisa Gavasa, Paula Iwasaki, Raquel Varela y Laura Porras. El montaje de Producciones Rokamboleskas, combina teatro y música para ofrecer una mirada íntima sobre los últimos días de Chavela Vargas (1919-2012), evocando sus recuerdos, vivencias y legado emocional.
La primera de las representaciones se realizó ayer miércoles y quedan por delante cuatro más: jueves 29 (20:00 horas), viernes 30 (20:00 horas), sábado 31 (20:00 horas) y domingo 1 (19:00 horas). Todas las funciones cuelgan el cartel de “entradas agotadas”.
Carolina Román firma y dirige esta propuesta cuya dirección musical ha corrido a cargo del compositor, pianista y productor Alejandro Pelayo (Marlango) que también arropa al elenco sobre las tablas como músico en directo.
La dramaturga y directora de escena argentina se ha basado para el desarrollo del libreto en los hechos y los recuerdos de las conversaciones que mantuvo con María Cortina, quien fuera amiga y confidente de la recordada artista. “Durante nuestros encuentros y a través de ella, de sus ojos, de su cariño, llegué a conocer quién era María Isabel Vargas Lizano, el ser humano que había detrás del mito de Chavela Vargas”, explica en la presentación de la obra. Rozalén es la encargada de encarnar al mito de Chavela mientras que Gavasa da vida a la artista tres días antes de su muerte. Iwasaki, Varela y Porras interpretan también diferentes momentos y facetas de su vida.
SINOPSIS
“He vivido tanto que todo lo tuve y nada me lo quedé”. Chavela decía sentencias como puños, sus verdades eran dignas de una chamana que vino al mundo a cantarle con el corazón y con la daga de su voz, esa que acariciaba tanto como desgarraba.
Si pensamos nuestra existencia como un ovillo, siempre le prestamos más atención a la punta de la vida y menos a la de la muerte.
Chavela ha vuelto a casa después de una larga gira, la última. En ese filo entre éste y el otro mundo de vez en cuando olvida dónde está, un hilo la lleva lejos a un limbo donde sus recuerdos y sus seres más queridos pasan a verla antes de la partida. Chavela mito, Chavela joven revisitarán a esta Chavela anciana y juntas nos llevarán a esos lugares a donde “la dama de poncho rojo” amó la vida. La acompañaremos en ese camino de lucidez terminal ascendiendo por los escalones de su mente hasta llegar al cielo, hasta su cielo.